SIN PERFIL

Redacción Contextos, octubre 26, 2017

Por Antonio Tavera Ayala

“APOYOS A LOS DAMNIFICADOS POR SISMOS Y HURACANES”
Una triste realidad se vive en la Ciudad de México, Morelos, Guerrero, Puebla, Chiapas y Oaxaca, etc., y etc., con las personas, familias o individuos que perdieron parte o todo de su patrimonio, con los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017, más los huracanes que azotaron diversas partes del territorio nacional, vemos con alegría o con tristeza, dependiendo la óptica con que se observe, que el tiempo transcurre y las acciones se empantanan conforme se olvida el suceso, porque no dejaré de decir lo importante que fue y es, desde el apoyo de la gente común y corriente para aportar recursos en bienes, alimentos, ropas, medicamentos, herramientas tan útiles para los momentos de rescate, como para estos momentos de dar un seguimiento a su situación; en el futbol se dice que la liga mexicana se une a la reconstrucción de México, y cada gol significa ayuda para los damnificados, se realizan conciertos por parte de los artistas, nacionales e internacionales, se piden donativos en tiendas de autoservicio, gobiernos de otros países muestran su solidaridad y aportan recursos para tal fin, todo mundo se preocupa y aportan, y la pregunta obligada es: ¿A dónde llegan esos recursos? ¿Quién los distribuye? ¿En realidad los reciben los afectados?, preguntas que se pueden quedar ahí, en el olvido y sin respuestas, ¿Quiénes serán verdaderamente los ganones de esas aportaciones en dinero y en especie?, veamos algunos detalles del porqué de estas preguntas; en enero de 2010, fuertes lluvias azotaron al Estado de Michoacán y se desgajó el cerro en Angangueo, se realizaron programas de ayuda, el gobierno implementó un programa de reconstrucción, pero resulta que pasan años para que los afectados que perdieron todo, lograran tener una casita, por medio de ese programa, y que aparte existen aún personas que no han recibido su patrimonio, puesto que hasta 2017 en el mes de mayo entregaron viviendas, pasaron más de 7 años para que vieran algo claro los afectados, por ese lado de Angangueo; por el lado del sismo del 19 de septiembre de 1985, aún en la actualidad existen damnificados de esa tragedia, que no les ayudaron y eso lo saben las autoridades de la Ciudad de México y el propio Gobierno Federal, han transcurrido 32 años de aquel siniestro y existen personas que no recibieron los apoyos, ahora se habla de miles de casas, escuelas, iglesias, edificios, negocios que se destruyeron, por los sismos del 7 y 19 de septiembre de este año 2017, mismos que quedaron en la nada, ¿serán apoyados los afectados en su totalidad? ¿El apoyo será suficiente para que se reconstruya o se construya lo perdido o lo afectado? ¿Llegarán los recursos en un 100% a los afectados?, o se quedará en las manos de esos lacras, bandidos y ratas que hay en el gobierno como sucedió en Angangueo?, porque escucho las noticias y las intervenciones del Peña Nieto, de que con sus famosas tarjetas donde se les deposita el recurso a los afectados, y se habla de 120 mil pesos, para qué alcanza eso, para nada, ahí es donde se deben hacer los programas de vivienda, pero serios donde se dote a aquellos que lo perdieron todo o parte, para que se les dote de una vivienda mejor, con investigaciones serias, con supervisión para que el recurso no se desvié, para que en corto tiempo se incorporen a la vida normal, es ahí donde se debe implementar fuentes de empleo o ayudarles a que se empleen para que tengan recursos para que se aporte también a la reconstrucción, es necesario que los gobiernos estatales y el federal así como los mismos gobiernos municipales, tengan una cultura diferente y se propongan tener fondos para desastres, que se dedique a gobernar y administrar los recursos y no a robárselo, porque esto cada vez se pondrá peor, por el cambio climático, porque la tierra no dejará de moverse, por los huracanes, por toda clase de eventualidades naturales, y si le añadimos la corrupción, que no cesa en cuanto a vender zonas protegidas, a no intervenir en la destrucción de los bosques, en no contaminar, en dar permisos de construcción en lugares inadecuados o pasar por alto las reglas como sucedió en el Colegio Enrique Rébsamen, recuerdo cuando el Huracán Gilberto, como se llevó las casas el agua en el rio Santa Catarina en Monterrey, ¿Por qué dejó la autoridad que se fincaran en las márgenes del rio?, dentro del rio mejor dicho, el problema es que se descuidan las cosas y luego las tragedias ocurren y culpan a todo mundo menos a quien en realidad es el culpable, que es el propio gobierno, por no actuar con firmeza y mano dura, prohibiendo o hacer cumplir la ley. A, pero cómo, si ellos se llevan las ganancias. Amigos de CONTEXTOS, Sugerencias al mail taversss@hotmail.com
Hasta la próxima.

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abraham

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