EL CERRO DE LOS COPALES

Redacción Contextos, abril 9, 2014

 Por Hipólito Hernández Huerta

Cronista de Nueva Italia

Encontrarse con personas con una mente lúcida capaz de recordar lo más importante de su pueblo es muy placentero, así me pasa cuando me encuentro con don Esteban, quien me comenta que muchos de los primeros pobladores de Nueva Italia venían de otros municipios de Michoacán, su papá era arriero y vino del municipio de Purépero a trabajar como arriero, llegó aquí como de catorce años y se llamaba Juventino Ojeda, a Esteban Ojeda lo conocen como El Ajuate por su color de piel parecida a los ajuates de los otates.
Seguimos platicando y me dice que el Cerro de la Cruz se llama realmente el Cerro de los Copales, ya que anteriormente había muchos árboles de copal alrededor del mismo, además también había temolongos y macas que pintaban la boca morada, ya quedan muy pocos de estos frutales y los que se preocuparon por hacer un vivero de estas acacias fueron los ingenieros del gobierno del estado que se preocuparon por rescatar la flora y fauna que se encontraba donde hoy está la Presa Centenario de la Revolución “Francisco J. Múgica”, pero nadie se preocupó por plantarlos en áreas protegidas y la mayoría de las plantas se secaron cuando se retiró la compañía Odebretch.
Los copales del cerro se acabaron porque cuando las gentes subían el tres de mayo prendían el zacate seco y también quemaban la flora del lugar, no tardan en prenderle nuevamente y que ojalá se dé la vigilancia para que no ocasionen daños al entorno ecológico, seguimos caminando y don Esteban me señala con su mano el lugar donde se ubicó el primer depósito del agua, el cual estaba a un costado de la mercantil mueblera, pero a alguien de los comisariados ejidales se le ocurrió quitarlo para vender ese terreno a don Efraín Miranda y el depósito lo fueron a tirar allá por el rumbo de la Estación del Tren, lo único que quedó fueron las bases donde estaba montado y todavía pueden verlas.
En comentario que me hizo fue que muchos comisariados hacían cosas sin consultar a la asamblea y por eso se ha perdido mucha de la historia de nuestro pueblo, ya a la altura de la preparatoria Melchor Ocampo me indica que en ese lugar había un callejón que daba al abrevadero de los mulas de carga y los caballos de los hacendados pero también lo quitaron, ese callejón era la continuación del que baja al ojo de agua por donde subían las mujeres con el agua, dicho callejón llegaba hasta la casa de la familia de don Mauricio Ceja y seguía hasta llegar a la parte baja por atrás de la hacienda, así que hay dos partes que aún se conservan, el primero que parte de donde vendían buñuelos y morisqueta y el otro junto a la casa del Dr, Efraín Alcázar, por atrás del fortín del lado norte.
A un costado de la ha-cienda Cusi vivía don melesio Villalón, papá de don Melesio, y don Irineo, que era bisabuelo de la Dra. Mirna Villalón, abuelo de don Toño Villalón; donde hoy están las torres de teléfonos de México vivía don Pedro Ñequi y don Luis Aguilera donde está la caseta de teléfonos de Romualdo.
Ya para finalizar quiero decirles que cuando don Dante vino por última vez a su hacienda, lo bajaron en peso y venía en un coche azul que le llamaban el Piojito, que pudo cruzar por el puente de tablones de la barranca de El Marquez, donde están todavía las bases, pero de esto luego les cuento. Hasta la proxima.

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